En el encuentro, que se realizó entre las 10.00 y 13.30 en Palacio de Gobierno, participaron además del Presidente y los excancilleres, el vicepresidente Álvaro García, el canciller David Choquehuanca y el director de Estrategia Marítima, Rubén Saavedra.
Las exautoridades de Relaciones Exteriores, Gustavo Fernández, Édgar Camacho, Agustín Saavedra, Javier Murillo, Antonio Araníbar, Armando Loaiza, Carlos Iturralde y Carlos Saavedra, asistieron a la invitación. Fernández, a nombre de sus colegas, reafirmó que la reivindicación nacional es un factor de unidad histórica que requiere una solución pronta.
«El enclaustramiento boliviano es una herida en la conciencia de América Latina, es un obstáculo a la integración latinoamericana, es una amenaza a la paz y estabilidad continental, es por esas razones que la comunidad internacional ha expresado que este problema se resuelva definitivamente», afirmó Fernández.
Similares encuentros se realizaron con expresidentes y con exjefes de las Fuerzas Armadas, poco después de que Morales anunciara el 23 de marzo que se apelará a tribunales internacionales para resolver el conflicto con el vecino país, ante la falta de propuestas útiles, concretas y factibles.
Ambas naciones iniciaron el 2006 un proceso de diálogo sobre la base de una agenda de 13 puntos, en la que está incluida la reivindicación boliviana. La administración de Gobierno afirmó que no se avanzó en la solución de la centenaria demanda, por lo que se recurrió a otras alternativas, sin dejar de lado el diálogo.
Fernández afirmó que el objetivo de retornar al Pacífico es permanente. «La demanda boliviana de reintegración marítima une a toda la nación, (de hecho) la ha unido a lo largo de 132 años y la seguirá manteniendo. Es una demanda irrenunciable que el pueblo boliviano sabrá mantener».
Choquehuanca hizo conocer en la asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en San Salvador entre el 6 y 7 de junio, que Chile no cumplió con la resolución del foro hemisférico de 1979, que aboga por la solución del conflicto con salida soberana y sin canje territorial.
Además, añadió que Santiago no cumple con el Tratado de 1904 en aspectos como el libre tránsito, porque está inhabilitada la vía férrea Arica-La Paz y se generó problemas a raíz de la privatización de puertos chilenos.
Fernández insistió en que contribuirán con las políticas que encamine el Gobierno, mientras que su colega Armando Loaiza informó que se presentarán propuestas en procura de alcanzar el objetivo último.
El canciller, por su parte, explicó que en la reunión se escuchó las ideas y propuestas de los exencargados de la diplomacia boliviana.
Se evitó dar mayor información del encuentro, que se extendió por más de cuatro horas, porque —se explicó— se acordó mantener bajo reserva los detalles de los temas tratados.
Dejar de soñar
El canciller de Chile, Alfredo Moreno, dijo el domingo que un diálogo civilizado respeta los tratados y propuso a Bolivia dejar de «imaginar y soñar». Reiteró que la soberanía no está en discusión y pide perfilar una solución conjunta.






