El líder nacionalista peruano Ollanta Humala se comprometió a honrar sus promesas electorales y a tener en cuenta a quienes no votaron por él, al recibir ayer los documentos oficiales que lo acreditan como Presidente del Perú a partir del 28 de julio y hasta la misma fecha del 2016.
En una ceremonia, celebrada en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia, en el distrito limeño de Pueblo Libre, el Presidente electo expresó su reconocimiento público a los organismos electorales por un proceso «donde se respetó, finalmente, la voluntad soberana del pueblo peruano».
«Sobre todo reconozco el compromiso de todos los ciudadanos y ciudadanas del Perú» que acudieron a votar, remarcó, para luego decir que recibió las credenciales «embargado por una variedad de sentimientos», desde el júbilo por haber terminado con éxito su campaña hasta la gratitud por el apoyo de la población.
Humala escuchó la lectura del acta de proclamación de los resultados de las elecciones celebradas el 5 de junio llevando en sus brazos a su hijo Samín, nacido hace pocos meses.
Sonriente, Humala mostró el documento que acredita su elección, que le fue entregado por el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Hugo Sivina, quien lo invitó a sentarse junto a los miembros del organismo.
Humala afirmó luego que sus compromisos de campaña «serán honrados» y reconoció a los líderes y militantes de otros partidos y movimientos regionales que «a pesar de las diferencias» contribuyeron a difundir su mensaje.
El nacionalista recalcó que la reconciliación en Perú «solo será posible con menos pobreza, más equidad, más empleo y más democracia».
Citas con sus colegas de la región
El Mandatario electo del Perú ya visitó Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina, Chile, y Bolivia —en ese orden—, prepara sus viajes a Ecuador, Colombia Venezuela y EEUU, antes de asumir la Presidencia.
Pide resolver protestas sociales
AFP – Lima
El jefe de Estado electo del Perú, Ollanta Humala, pidió al jefe de Estado Alan García resolver los conflictos sociales en el país y no «dejarle un campo minado».
«Nosotros pedimos al presidente García nos entregue un país pacificado de conflictos sociales y no nos entregue un campo minado», dijo Humala a la prensa.
Indicó que a semanas de asumir el Gobierno —la ceremonia de transmisión de mando es el 28 de julio—, la Defensoría del Pueblo informó que hay al menos 227 conflictos sociales abiertos.
Humala señaló que de no resolverse estos problemas en las siguientes semanas su gobierno recibirá un país como un «campo minado».
Señaló que la base para solucionar los conflictos es que el Gobierno dialogue con los representantes de la sociedad civil y no espere a que las protestas terminen en violencia, con muertos, para recién acudir al diálogo.
De esta manera, Humala se refirió a los hechos violentos en la ciudad andina de Huancavelica, donde tres personas murieron, entre ellas un niño, y más de 30 resultaron heridas en los enfrentamientos entre la Policía y los estudiantes que protestaban contra un recorte presupuestal para crear otra universidad en el poblado cercano de Tayacaja.
Ayer, el Jurado Nacional de Elecciones proclamó a Humala como Presidente constitucional para el quinquenio, hasta el 2016.






