La conferencia de seguridad para Centroamérica culminó ayer en Guatemala con promesas de aportes por $us 2.000 millones para evitar que la región sea bastión de los narcos.
Un plan estratégico fue lanzado en esta cita de dos días para dotar de mayores niveles de seguridad a la región, que según la ONU es la zona más violenta del mundo (exceptuando las zonas de guerra), y que ha sido puesta en jaque por los cárteles de drogas y las temidas maras o pandillas.
«Como resultado de la presentación de los organismos presentes llevamos un registro de aproximadamente 2.000 millones de dólares (en aportes), pero eso es el inicio», expresó el canciller guatemalteco, Haroldo Rodas, al informar las conclusiones de la conferencia.






