En la primera ronda de votaciones Graziano da Silva sacó cinco puntos de ventaja al excanciller de España, ambos muy por delante de los otros cuatro candidatos al cargo de la FAO.
Graziano da Silva obtuvo 77 votos, seguido por Moratinos con 72, el indonesio Indroyono Seoselio con 12, Franz Fischler de Austria con 10, Abdul Latif Rasih de Irak con 6 y Mohammad Saeid Noori de Irán con 2.
Poco después, los representantes de Indonesia, Austria, Irak e Irán se retiraron de la pugna por el puesto con lo que las delegaciones de su entorno resultaron decisivas a la hora de repartir esos votos.
La batalla entre ambos candidatos alcanzó su cota máxima tras la primera votación, en el tiempo de receso de 30 minutos que pidió Brasil, durante el que los grupos establecieron sus estrategias de votos y que provocó una profunda confusión.
Fuentes del Gobierno español manifestaron a EFE su «malestar por la decisión de la mesa de la presidencia de la FAO de conceder a Brasil un receso de 30 minutos». «Según el reglamento no se puede interrumpir una votación ya comenzada, por lo que desde el Gobierno denunciamos la pirueta de Brasil, que consideramos ilegal».
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, manifestó su «enorme satisfacción» por la elección del brasileño José Graziano da Silva.
«Su reconocida contribución en la formulación exitosa de la estrategia gubernamental de asegurar el derecho de los pueblos a la alimentación, aliada a las sólidas credenciales académicas y al profundo conocimiento de la FAO (…) confieren a José Graziano cualificaciones esenciales para el cargo que ocupará en los siguientes cuatro años», expresó la Presidenta de Brasil a través de un comunicado.






