Los metaleros paceños hicieron fila desde las 18.00 en medio de un frío invierno, clima apropiado para esperar a un grupo histórico cuya esencia es la tristeza. Visiblemente, la mayoría de los fans eran mujeres.
Una vez abiertas las puertas, a las 20.30, la iluminación del cine dejó ver cómo el negro en la vestimenta del público opacaba cualquier otro color. El ingreso de la banda al escenario rompió con eso: la vocalista Silje Wergeland lució un atuendo totalmente blanco que le otorgó un aire angelical. Le acompañaron René Rutten, Marjolein Kooijman, Hans Rutten y Frank Boeijen, los demás integrantes.
A las 21.00, The Gathering (la reunión, en español) abrió el show con la interpretación de Saturnine. Lo hizo con un sonido nítido y sin un instrumento que se sobrepusiera a otro.
Wergeland, miembro de la banda desde el 2008, hizo que nadie extrañara la perfecta voz de Anneke van Giersbergen, fundadora del grupo y quien lo abandonara el 2007. El repertorio fue una retrospectiva de toda la discografía del grupo, desde sus inicios en 1992 hasta su último álbum, lanzado al mercado el 2009.
La devoción al grupo fue notoria
The Gathering es una banda de culto en el género goth metal. Es por esto que no hay medias tintas para sus fans. Quienes gustan de ellos, los idolatran. Así, en el concierto, los espectadores conocían y cantaron todas las canciones, aunque estén escritas en inglés.






