El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, negó ayer que el discurso que pronunció el martes en la apertura del debate sobre el estado de la nación fuera una despedida de su labor como Jefe del Ejecutivo.
Ayer, al término del debate, Zapatero, en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento, salió al paso de las interpretaciones que vieron su intervención inicial en el gran debate parlamentario anual como un adiós.
«Hice un discurso que no era de despedida», afirmó el Jefe del Ejecutivo antes de matizar que en sus palabras finales había «una despedida del discurso» que acababa de pronunciar. Zapatero anunció a comienzos de abril que no concurrirá como candidato socialista a las elecciones generales, previstas inicialmente para marzo del 2012.
Tras ese anuncio, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha elegido al vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como su candidato.
Algunos medios han especulado en los últimos días con la eventualidad de que finalmente se decida un adelanto de las elecciones a noviembre, pero el martes Zapatero dio a entender su deseo de completar la legislatura sin descartar definitivamente un adelanto.
Mariano Rajoy, líder del Partido Popular (PP, centroderecha), el principal de la oposición, reclamó de nuevo, durante su intervención en el debate, sobre el estado de la nación, además, que se convoquen ya las elecciones, tras acusar a Zapatero de haberse equivocado en la gestión de la crisis y de haber perdido confianza exterior, y de los españoles.
En los pasillos del Congreso de los Diputados, Zapatero no ha querido responder a la pregunta de si va a agotar la legislatura. El PP ha pedido en varias ocasiones, desde hace un año, el adelanto de los comicios.






