Cientos de miles de trabajadores del sector público británico secundaron ayer una huelga que afectó principalmente a los colegios para protestar contra los planes del gobierno de David Cameron de reformar el sistema de pensiones.
Hasta 600.000 personas estaban llamadas a dejar de trabajar durante 24 horas por cuatro sindicatos —tres del sector de la enseñanza y uno de funcionarios del Estado—en el primer paro que enfrenta el Primer Ministro desde que asumió las riendas del país en mayo del 2010.
Sólo en Inglaterra, al menos la mitad de las escuelas permanecieron total o parcialmente cerradas, según el ministerio de Educación. La Asociación de Maestros y Profesores Universitarios (ATL), estimó en 80% la proporción de centros afectados, sin precisar una cifra de huelguistas.






