La esposa de Von Borries, Adriana Ribero, de 49 años, tenía $us 10.000 en el bolso cuando se la llevaron de la puerta de su casa, la tarde del pasado jueves, y hasta ayer no habían pistas sobre su paradero ni de la identidad ni móviles de sus captores.
En diferentes rastrillajes practicados en la ciudad de Montero y en la capital cruceña, la Policía aprehendió a dos personas. Una de ellas es el propietario del vehículo que fue usado para cometer el delito, quien tras prestar su declaración informativa en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), quedó arrestado con fines investigativos.
Sin embargo, en la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos de Santa Cruz se informó que con anterioridad se había denunciado el robo del motorizado, un Montero Sport, color negro, de un taller mecánico.
Érika Von Borries, la hija de Adriana Ribero, pidió a los secuestradores que liberen a su madre. «Que se comuniquen con nosotros, queremos saber qué es lo que quieren de nosotros, que nos llamen», dijo en medio de llanto.
El fiscal Jorge Tamayo informó que «no existe información sobre amenazas hacia la familia Von Borries antes del hecho delictivo». Alfredo Von Borries se recupera en la clínica Incor del balazo que recibió en el antebrazo cuando intentaba evitar el secuestro.






