La crisis en la Asamblea Legislativa de Santa Cruz no encuentra una salida e impide que se instalen las sesiones, paralizadas desde hace un mes y medio. Los asambleístas del Movimiento Al Socialismo (MAS) y del bloque liderado por el partido de Rubén Costas no logran superar sus diferencias respecto a la directiva legislativa.
El bloque del gobernador Costas posesionó una directiva encabezada por Rodolfo López, que no es reconocida por el MAS. López convocó para ayer a una sesión, pero se vio obligado a suspenderla por falta de quórum. El jefe de la bancada del partido de Evo Morales, Edwin Muñoz, aseguró que no asistirán a las sesiones plenarias hasta que se elija una nueva directiva.
Para López, fue legal su elección, por lo que demandó a los masistas cumplir con sus funciones y acudir a trabajar. «Esta directiva está tratando de aunar los esfuerzos para zanjar este mal momento que estamos pasando, estamos a la espera de que el MAS pueda presentar una nómina para conformar las comisiones», dijo.
La crisis se inició cuando la justicia ordenó la detención del expresidente de la Asamblea, Alcides Villagómez, por no dar paso a la posesión como asambleísta de la representante yuracaré-mojeño Rosmery Gutiérrez. Villagómez dio curso a una sesión y se posesionó a la legisladora indígena, pero ello no impidió que se ejecute su orden de detención carcelaria.
Muñoz informó que presentarán un recurso de inconstitucionalidad contra la directiva, aunque expresó que «están dispuestos a buscar una solución de manera amistosa y pacífica a través de la elección de una nueva directiva».






