El secretario general de la Gobernación, Roly Aguilera, opina que el clima de inseguridad que afronta Santa Cruz está vinculado con el tráfico de sustancias controladas y drogas. Similar criterio fue expresado, por separado, por el director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) cruceña, coronel Fernando Amurrio.
El 27 de junio, efectivos de la FELCN detuvieron a los hermanos colombianos Carlos y Fabio Buitrago Vega, por el delito de narcotráfico. El primero está acusado de ser cabecilla de un grupo terrorista de su país. Una fuente de Inteligencia reveló en Bogotá que al menos 3.000 narcos de su país ingresaron a territorio boliviano.
Secuestros. El 30 de junio, Adriana Ribera fue secuestrada de la puerta de su casa y rescatada cuatro días después. Se informó que el móvil del plagio sería una deuda por narcotráfico.
El último hecho (4 de julio) que consternó a la población, fue el secuestro de Limberg Baptista, de 31 años, quien seis días después fue encontrado muerto con nueve disparos de arma de fuego en el cuerpo, en un aparente «ajuste de cuentas». El mismo día, un policía de la FELCN fue herido tras descubrir un laboratorio de cocaína por Yapacaní.
Al referirse a esta situación, Roly Aguilera afirmó que la población cruceña viene sufriendo las consecuencias del tráfico de sustancias controladas, el crimen organizado y de cárteles internacionales que operan en el país. Agregó que el mismo gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, denunció este hecho, acción por la que se le sigue un proceso por desacato.
El fiscal Alberto Cornejo señaló que es innegable la presencia de extranjeros implicados en hechos delictivos, pero negó que haya cárteles.
El director regional de la FELCN, Fernando Amurrio, reconoció que en Santa Cruz hay narcotráfico y que las consecuencias de esta actividad son la inseguridad ciudadana reflejada en diferentes tipos de incidencias delictivas». Añadió que a diario la FELCN realiza alrededor de 15 operativos en todo el departamento.
El presidente del Comité Cívico cruceño, Herland Vaca Díez, señaló que el mal de la droga en el país «es peor que una septicemia que acaba con todo el organismo» y afirmó que de 100 hojas de coca del Chapare más de 95 son para la cocaína».
Entre tanto, el ex viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, aseguró que «con Evo (Morales) el país no va a salir adelante en la lucha antinarcóticos» y criticó que en los últimos cinco años, los cultivos de la hoja de coca hubieran aumentado.
Este diario quiso contactar al actual viceministro del ramo, Felipe Cáceres, pero su oficina informó que se hallaba en el Chapare, encabezando la racionalización de los cultivos excedentarios.
La semana pasada, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, destacó que el Gobierno «es el que más ha financiado, con sus propios recursos, la lucha contra el narcotráfico», con una inversión de $us. 20 millones del Tesoro y aclaró que el 50% de la droga decomisada era producida en el Perú.
La Iglesia católica, preocupada
«Nuestros terrenos tropiezan con las piedras del narcotráfico ¿Cómo puede producir la palabra fruto allí donde ese pedregal que se multiplica no permite que florezca la palabra de vida?», dijo ayer el Cardenal Julio Terrazas.






