La predisposición que mencionó Correa de entregar su cargo, conocida como «muerte cruzada», está contemplada en la Constitución del Ecuador.
El anuncio lo realizó durante su informe semanal de labores un día después de que la Asamblea Nacional suspendiera la sesión en la que debía designar a un representante para la comisión tripartita que reemplazará al Consejo de la Judicatura para sentar las bases de la reestructuración judicial los próximos 18 meses.






