La Planta Hidrometalúrgica de Corocoro inició operaciones en agosto del 2009 con el objetivo de procesar 600 t de cobre por día y producir anualmente 3.500 t de cobre electrolítico en láminas de 1 x 1 metro, con un espesor aproximado de cinco milímetros.
«Corocoro ha adjudicado para este año las primeras 500 toneladas de cobre catódico de alta pureza, a los que le seguirán otros dos envíos de 300 toneladas», informó a La Razón el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Hugo Miranda,
La empresa que se adjudicó el producto es un consorcio internacional conformado por empresas de Brasil, Chile y Estados Unidos.
«El primer lote tendrá un valor aproximado de $us 5 millones», pero el mismo estará en función de la cotización internacional del metálico, precisó el ejecutivo.
El 23 de julio del 2010, el Consorcio Minero SA (Cormin), socio de la transnacional Trafigura, se adjudicó 1.020 t de cobreelectrolítico grado A con un 99,99% de pureza de la estatal minera. El primer lote de 300,8 t alcanzó un valor de $us 2,96 millones. El cobre catódico es indispensable en la construcción de instalaciones de alta tecnología. Los cátodos de cobre producidos en Chile tienen una pureza inferior al 90% y en Perú son de 95%, remarcó.
La planta hidrometalúrgica procesa mensualmente 300 t brutas de mineral y produce 100 t de cátodos de cobre. Según la Memoria Institucional 2010 de Comibol, en la anterior gestión Corocoro produjo 1,062 millones de kilos de cobre metálico, cuyo valor neto de venta fue de $us 7,94 millones.
Actualmente, la empresa negocia con los comunarios del lugar la compra de los predios aledaños a la planta para ampliar la misma.
«Tenemos proyectado ampliar la planta, pero lamentablemente tenemos la interferencia de ciertos sectores de las comunidades aledañas a Corocoro. Estamos tratando de encontrar soluciones con ellos», indicó Miranda.
