Las escaramuzas sobre el incremento del techo de la deuda federal de EEUU continuarán en los próximos días con las primeras votaciones en el Congreso, pero ante el bloqueo de las negociaciones los legisladores consideran un «plan B» para evitar un cese de pagos, antes de la fecha límite del 2 de agosto.
A pesar de las advertencias emitidas la anterior semana por agencias calificadoras, de la presión ejercida por China, de avisos de la administración contra un «Armage- dón» en caso de moratoria por parte del Estado , los dos campos aún no logran llegar a un acuerdo.
Ayer, el secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, aseguró, sin embargo, que se llegará a un acuerdo político antes del 2 de agosto y que se evitaría un default. «Nadie se va a hacer el tonto sobre ese tema», declaró a la CNBC, reiterando que una cesación de pagos sería «catastrófica» para el país.
En el Senado, el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, decretó ayer que la cámara alta permanecerá en sesión «todos los días, incluidos sábado y domingo (…) hasta que el Congreso apruebe un proyecto de ley que impida a Estados Unidos eludir sus obligaciones».
Ante el bloqueo, Reid y su colega republicano Mitch McConnell intentan una operación de último momento para lograr una fórmula aceptable para ambas partes.
Este «plan B» acordaría al Presidente el poder de aumentar el techo de la deuda en 2,5 billones de dólares en tres etapas, hasta el año próximo. Pero dejaría exclusivamente al Mandatario la responsabilidad política de la decisión.






