Los responsables de la oficina del Servicio General de Identificación Personal (Segip) en la ciudad de Oruro denuncian que hay gente que acude a esas instalaciones con el fin de sabotear su labor, por lo que se ven obligados a cerrar las oficinas y ven perjuicios en los trámites.
Las puertas se cierran ante supuestas amenazas de sabotaje por parte de personeros de la Policía. «El propósito de que se cierre es para evitar la convulsión de la gente. Lo que pasa es que hemos estado teniendo unos grupos de choque que no sabemos de dónde vienen», dijo a la red Unitel Ninoska Urquieta, del Segip.
La funcionaria denunció que esa gente provoca malos entendidos. «Empiezan a querer romper vidrios a patear puertas (…), el otro día nos han amenazado, quieren quemar los archivos, entonces (cerramos las oficinas porque) estamos queriendo precautelar la integridad de la documentación de la institución», añadió.
El 6 de julio, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, anunció que se aplicará sanciones disciplinarias contra policías que obstaculicen el trabajo del Segip, toda vez que, en una visita a Cochabamba, detectó «sabotaje» y recibió denuncias de que efectivos, de civil, generan malestar.
La administración de Identificaciones pasó a civiles el 27 de junio, lo que generaría la molestia de algunos policías.






