La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió retirar los test serológicos para diagnosticar la tuberculosis, ya que han demostrado ser imprecisos al fallar en uno de cada dos casos, lo cual pone en riesgo la salud de las personas.
El director del departamento sobre tuberculosis de la OMS, Mario Raviglione, explicó que el uso de estas pruebas, también conocidas con el nombre de «test negros», está muy extendido en los países en desarrollo, con sistemas nacionales de salud muy precarios, donde la gente acude con frecuencia a médicos privados.
Raviglione aclaró, sin embargo, que no hay ningún sistema nacional de salud que recurra a estos «test negros» para el diagnóstico de la tuberculosis, enfermedad que mata a 1,7 millones de personas cada año y se ceba especialmente entre aquellos infectados además con el virus del sida (VIH).
«Sus resultados son inconsistentes e imprecisos y ponen la vida de los pacientes en serio peligro», aclaró el responsable de la OMS basándose en las conclusiones de 94 estudios que se han llevado a cabo en el último año sobre esta cuestión.
En los casos de falsos negativos, la gente que no recibe tratamiento puede contagiar a otros y morir; mientras que en los casos de falsos positivos, los pacientes reciben un tratamiento que no precisan y que pueden tener graves consecuencias para la salud, además del gasto innecesario que acarrea.






