Mark Guscin, traductor de lenguas antiguas e historiador, sigue una serie de pistas relacionadas con el Sudario de Oviedo, España. Se trata de un simple trozo de tela, en apariencia, que según algunas teorías, fue utilizado para envolver el rostro de Cristo cuando murió y que podría tener las únicas huellas de sus restos humanos en la Tierra.
Si fue empapado con su sangre, entonces contiene el ADN de Cristo, asegura Mark, quien sigue la pista del Sudario hasta Tierra Santa, en Israel, para tratar de descubrir la proveniencia de esta increíble reliquia.
También en este episodio, Gareth Owens, descifrador de códigos lingüísticos, intenta resolver el enigma de uno de los objetos más misteriosos: el disco de Festo. Este pequeño objeto circular tiene grabados más de 40 símbolos diferentes que los mejores descifradores de códigos del mundo todavía no han podido interpretar.
El disco parece tener alrededor de unos 3.000 años de antigüedad. El hecho de que los signos estén sellados en su superficie implicaría que es 2.000 años anterior a cualquier forma de impresión conocida. El disco ha sido una obsesión para Owens, que ahora cree haber comenzado a descubrir algunas palabras, lo que podría dar más luces sobre lo que realmente es y por quién fue diseñado.





