A cinco días de la inauguración de la Plaza Mayor, la Federación de Gremiales de La Paz se declaró en estado de emergencia luego de conocer que la Alcaldía no permitirá la instalación de vendedores sobre la nueva infraestructura y que éstos deberán permanecer en los mercados y vías donde fueron acomodados.
El principal dirigente del sector, Zenón Yupanqui, dijo que todavía negocian con la Alcaldía su reubicación; sin embargo, anunció medidas de presión «si mantienen la actitud abusiva y de maltrato» hacia su gremio, que agrupa a 600 personas.
«300 gremiales que fueron ubicados en la Genaro Sanjinés y Alonso de Mendoza tienen que ser reubicados en el área (de la plaza), por lo menos alrededor del mercado (Lanza), en la Figueroa o la Potosí. La situación también es crítica para los otros 300 que están en los mercados. Si no nos respetan, todos saldremos a vender a la Plaza (Mayor)».
El dirigente se quejó también por los «atropellos» que sufrieron sus afiliados ambulantes que venden en la San Francisco, a quienes se decomisó mercadería.
El director de Mercados de la Alcaldía, Miguel Ayala, explicó que se informó al sector gremial que no se pueden instalar sobre, ni cerca, del área de la nueva Plaza Mayor. «Van a tener que permanecer donde los hemos reubicado temporalmente hasta que se construya una nueva galería que pueda cobijarlos adecuadamente», señaló.
Sobre los operativos, dijo que los controles se realizan contra los comerciantes que no tienen patentes que acrediten su legal asentamiento. «Quienes tienen patente tienen que estar tranquilos».
El alcalde Luis Revilla confirmó que la megaobra será entregada este domingo. El presidente Evo Morales estará invitado al acto. «Está todo, faltan detalles en la obra que se va a terminar en las siguientes horas», dijo.






