«Tenemos muchos deseos de mejorar la relación con Estados Unidos, pero tampoco queremos una relación diplomática con fines conspirativos», dijo la autoridad en una conferencia de prensa en Nueva York, donde asistió ayer a la sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas.
Las declaraciones de Morales sucedieron a las del canciller David Choquehuanca, quien, el martes en La Paz, afirmó que el acuerdo marco que buscan Estados Unidos y Bolivia está «casi terminado» y cuya definición se encuentra en manos de las autoridades estadounidenses.
Al referirse al asunto, el Presidente consideró que el punto que dificulta la firma del acta son las condiciones de administración de la cooperación de Estados Unidos hacia Bolivia. Así, sugirió que ese país administre el dinero de la lucha antidroga ($us 16 millones, este año) y Bolivia, la restante cooperación ($us 46 millones, de los programas propiciados por Usaid).
Morales justificó su petición en sentido de que usualmente entre el 70% y 80% de los recursos de la cooperación se usa en gastos administrativos y no en proyectos de desarrollo.
Con ironía, el Mandatario manifestó que a Obama no le gustaría que, en caso de que Bolivia cooperara con Estados Unidos, el dinero sea manejado por los republicanos, los opositores políticos de su par estadounidense.
Por eso, insinuó que ese dinero sirve para conspirar contra su gestión. Como ejemplo de su percepción, expresó que el 2008 su gobierno sufrió un intento de golpe de parte de sectores políticos de oposición, en su criterio, al influjo del entonces embajador estadounidense Philip Goldberg.
«Si bien el 2008 expulsamos al Embajador es porque estaba encabezando una conspiración política, un golpe de Estado, y no me arrepiento», recordó en la rueda de prensa, en la que el periodista Rafael Archondo, representante boliviano ante Naciones Unidas, ofició de traductor.
También denunció que Estados Unidos propició los intentos de golpe en Ecuador (2010) y Venezuela (2000), y otro en Honduras (2009).
Tras la expulsión de Goldberg el 2008, que según Morales permitió descabezar a la oposición, Estados Unidos hizo lo mismo con el embajador de Bolivia, Gustavo Guzmán. A partir de entonces, las relaciones se han circunscrito a sólo representantes de menor rango. Ambos países negocian un acuerdo para reencaminar sus relaciones.
Desmentido del canciller
David Choquehuanca negó ayer que la palabra Irán esté frenando el acuerdo con Estados Unidos, como publicó ayer el diario Página Siete. «No hay esa palabra» en el acuerdo.
Mandatario reitera su temor por un complot
El presidente Evo Morales ratificó su temor de que el Gobierno de Estados Unidos le siembre pruebas para involucrarlo con el narcotráfico, como dijo el domingo en el trópico de Cochabamba,
«Tengo mucho miedo al Gobierno de Estados Unidos porque conozco a sus operadores políticos. Siempre el narcotráfico manejan con intereses geopolíticos», afirmó ayer en Nueva York, donde participó de la Asamblea de la Organización Naciones Unidas (ONU).
El domingo, en Bolivia, incluso indicó que temía viajar a Nueva York en el avión presidencial. Ese día, al igual que ayer, hizo mención a una nota de prensa que señalaba que la citada aeronave fue detenida en territorio estadounidense por tener residuos de droga.






