El fiscal Humberto Quispe imputó ayer a Virginia Villán y Boris Moya, funcionarios de la Alcaldía de El Alto, por los delitos de ganancias ilícitas, incumplimiento de deberes y asociación delictuosa, después de establecer su vinculación con el clan familiar «Corpus Ramírez», especialista en clonar placas de vehículos.
«El Ministerio Público ha podido establecer que hay la plena participación de los funcionarios de la Alcaldía, por lo que fueron imputados por los ilícitos», explicó el fiscal.
Asimismo, indicó que ambos funcionarios municipales utilizaron sus cargos para favorecer al clan «Corpus Ramírez». Moya era encargado de ventanilla y recibía la documentación, que dejaba pasar sin verificar los requisitos.
Villán ingresaba al sistema, es decir que podía manipular el sistema de Registro Único Automotor Tributario (RUAT).






