«Un centenar de civiles murió este domingo por los disparos de las fuerzas de seguridad que acompañan al Ejército en su entrada por la fuerza en Hama», dijo Abdel Karim Rihaui, presidente de la Liga Siria de Defensa de los Derechos Humanos (LSDDH), agrega France Press.
Los hechos se registraron horas antes del comienzo del mes de ayuno musulmán de ramadán. Según EFE, se teme que la cifra de muertos supere los 120. Otras fuentes informan que el número varía entre 71 y 145 personas.
Cinco personas fallecieron en Homs (centro) cuando los habitantes de esta ciudad se manifestaron en apoyo a los opositores de Hama, más al norte. Rihaui añadió que en la provincia de Idleb (noroeste) hubo otros tres muertos, informa AFP.
Ammar Qurabi, presidente de la Organización Nacional de Derechos Humanos, declaró a la AFP que otras 19 personas fallecieron en Deir el Zur (este), seis en Herak (sur) y una más en Bukamal (este). Rami Abdel Rahmán, jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con base en Londres, confirmó dos muertos en Surán, cerca de Hama.
«Es uno de los días más sangrientos» desde el inicio de la revuelta el 15 de marzo, declaró.
Los hechos. La operación militar comenzó al amanecer, cuando el presidente sirio, Bachar al Asad, mandó sus tanques, que ya antes asediaban la ciudad, a las calles en medio de un fuerte tiroteo.
La estampa devolvió a algunos la masacre cometida por el padre de Al Asad, Hafez, que arrasó Hama en 1982 para aplastar la insurrección de grupos islamistas. Se calcula que más de 20.000 personas murieron entonces.
Pese a que fue una de las últimas ciudades en levantarse, las manifestaciones contra Al Asad en Hama han sido las más multitudinarias de las celebradas hasta el momento, y contaron con el respaldo a comienzos de julio de los embajadores de Estados Unidos y Francia, que viajaron para apoyar in situ las protestas.
Además de Hama, los tanques y fuerzas entraron en otras ciudades como Deir el Zur y Herak.
Según Qurabi y otros líderes opositores, la intención del régimen es impedir que las protestas se reproduzcan durante el mes de Ramadán, en el que a diario se congregan miles de personas en las mezquitas. Las televisiones árabes mostraron hoy supuestas imágenes, colgadas por ciudadanos en internet, de tiroteos, explosiones y víctimas civiles.
Países repudian el hecho
Reacciones
El presidente de EEUU, Barack Obama, se declaró «horrorizado» por lo sucedido. El canciller británico, William Hague, dijo que lo ocurrido no tiene justificación y su homólogo alemán, Guido Westerwelle, exigió «poner fin inmediatamente a la violencia».






