El intendente municipal, mayor José Luis Assaf, informó que esos productos se vendían en combos desde 10 hasta 15 bolivianos: entre 10 y 12 bolivianos, compuestos por la bebida y un refresco; y por 15 bolivianos, la bebida, el refresco y una cajetilla de cigarros.
«Esto (el decomiso) es producto de varios operativos de la Intendencia sobre todo en el centro de El Alto, donde se detectó el alcohol metílico en diferentes puntos de venta, principalmente discotecas y karaokes», informó la autoridad municipal.
La responsable de Enfermedades no Transmisibles, Katty Mina Villafán, advirtió de que el ingerir alcohol metílico podría causar, en algunas personas, incluso la muerte.
Explicó que esto sucede porque este alcohol tiene en su composición hoxidrilos (compuesto químico integrado por oxígeno, hidrógeno y carbono) en diferente proporción que el alcohol etílico. El primero es utilizado en el área industrial, como anticongelante y disolvente, entre otros. El segundo, es apto para el consumo humano en cantidades moderadas.
«El alcohol etílico lleva efectos menos severos, pero cuando a esta composición química se le quita un oxidrilo, se produce el alcohol metílico, el mismo que es altamente dañino para el sistema nervioso central y más aún si está combinado con tintes colorantes, té, café y otros saborizantes (como se venden en los bares y discotecas de El Alto)».
El Intendente informó que el alcohol metílico prolifera en la urbe alteña debido a que es barato. Según sus cálculos, un comerciante adquiere el producto entre 4 y 5 bolivianos el litro y añade un refresco de 3 bolivianos. Es decir, cuando vende el combo entre 12 y 15 bolivianos, duplica sus ingresos.
Falsas. Otro aspecto que llama la atención a la Intendencia es que las fábricas o embotelladoras clandestinas de estos tragos adulterados o metílicos son difíciles de encontrar pues la información que ofrecen en las botellas, como direcciones, número de registro sanitario o impositivo, es falsa.
Assaf sostuvo que detectaron que los proveedores sólo pueden ser contactados vía telefónica, porque ni siquiera los comerciantes conocen los lugares de procedencia de este producto.
«Las etiquetas que ponen con nombres son falsas, las direcciones y los registros sanitarios, también. Ahora investigaremos el lugar de procedencia de los mismos y para ello necesitaremos la colaboración de la población, y sobre todo de los comerciantes que se verán afectados, porque se les decomisará sus productos, de los cuales desconocen la forma de elaboración».
El Intendente anunció que se coordina con la Policía para dar con los fabricantes que atentan contra la salud y que su unidad se reforzará con la incorporación de 100 nuevos gendarmes, hasta el 15 de agosto, para mejorar este control.
La doctora Mina Villafán explicó también que el alcohol metílico es neurotóxico, es decir que mata las neuronas y afecta al sistema nervioso periférico, por lo que daña la motricidad del individuo, de modo que los músculos van perdiendo fuerza. Además es nocivo para la vista pues puede provocar ceguera.
«Todos los sitios que están finamente inervados en nuestro cuerpo son dañados: las retinas, las regiones terminales de la lengua, los dedos, los genitales y todos los órganos internos, riñones, hígado, bazo, entre otros», alertó la especialista.
En Ecuador se reportaron 33 fallecidos por la ingesta de alcohol metílico en 15 de 26 provincias.
Formas de identificar el metílico
La Intendencia aconseja tres formas para detectar al alcohol metílico. Primero, agitar la botella, si se produce espuma es señal de que es metílico. Segundo, fijarse la base del recipiente y ver si hay partículas extrañas. Tercero, si el trago es muy dulce o extremadamente saborizado, es señal de adulteración.






