Las autoridades californianas alertaron sobre el peligro para la salud de excavar hoyos en la arena de la playa y entrar en ellos, actividad de riesgo bautizada como tunneling, que ya ha causado este verano daños cerebrales a un menor, publicó Los Ángeles Times.
El último suceso debido al tunneling fue el miércoles en Newport Beach, al sur de Los Ángeles, cuando un joven de 17 años quedó sepultado a más de dos metros de profundidad al derrumbarse —en el momento en el que intentaba salir a la superficie— las paredes del agujero que había tardado una hora en excavar.
La víctima, Matt Mina, logró salvar la vida gracias a la intervención de socorristas, bomberos y bañistas que pudieron rescatarle tras 20 minutos de excavación en los que se emplearon palas y otras herramientas, como aletas de tablas de surf, según imágenes difundidas por la cadena KTLA.
«Pensé que iba a morir», comentó el joven, que durante el tiempo que pasó enterrado gritaba pidiendo auxilio aunque no sabía si alguien le ayudaba.
El jefe del batallón del departamento de bomberos de Newport Beach, Jeff Boyles, aseguró que el tunneling tiene un «alto índice de siniestralidad» y calificó la actividad como «muy peligrosa» porque los bañistas corren el riesgo de quedar enterrados vivos y morir por falta de oxígeno.
Los socorristas en California, Florida y otras áreas costeras de EEUU han advertido este verano sobre la práctica del tunneling, que ha causado numerosos accidentes graves.






