En lo que va del año, la publicación de datos y fotografías de niños desaparecidos en la factura de luz permitió que seis de ellos fueran rescatados. Esta importante labor, que se viene realizando hace varios años en el país por iniciativa de Electropaz, ha motivado a la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EdeEste), de República Dominicana, emular estos pasos, aprovechando el alcance de las facturas de luz para cooperar con la localización de personas desaparecidas.
Ahora bien, para que estas campañas tengan un mayor alcance y más efectividad se requiere de un factor imprescindible: la empatía de la gente. En efecto, el involucramiento y la participación de la población resultan fundamentales no sólo para que los niños perdidos puedan regresar a sus hogares, sino también para poner freno a negocios ilícitos como la trata y el tráfico de personas. Y es que muchas veces los afanes cotidianos y preocupaciones personales nos inducen a perder la capacidad de asombro, actitud que con el tiempo se traduce en una posición de indiferencia frente al dolor ajeno. Por ello, el éxito de estas campañas, ya sea a través de las facturas de luz, redes sociales o los correos virtuales, van de la mano de la empatía de las personas que aún no han perdido la capacidad de «indignarse».






