Assad también subrayó su «compromiso con el proceso de reformas, destinado a conducir a una democracia multipartidaria», indicó el documento emitido por los representantes de Brasil, India y Sudáfrica, los tres países integrantes de la delegación.
Assad «reconoció que algunos errores habían sido cometidos por las fuerzas de seguridad en los momentos iniciales de las protestas y que se estaban realizando esfuerzos para evitar su repetición», señaló el comunicado emitido por representantes de la delegación de India ante la ONU.
Grupos de defensa de los derechos civiles afirman que más de 2.000 personas murieron en la represión de las protestas desencadenadas a mediados de marzo. Otras muertes fueron denunciadas el miércoles, luego del comienzo de la reunión entre Assad y los diplomáticos.
El Presidente sirio dijo que «las reformas políticas van a ser conducidas en consulta con el pueblo sirio y que el diálogo nacional va a continuar para dar forma a nuevas leyes y definir un modelo adecuado para la economía», agregó.
Al-Assad también aseguró que las reformas a la Constitución estarían listas entre febrero y marzo del 2012, según la delegación, formada por representantes de los ministerios de Asuntos Exteriores de Brasil, India y Sudáfrica, y cuyo objetivo, aclararon en el comunicado, fue el de instar al «fin de todo tipo de violencia».
EEUU e Israel hablan de Medio Oriente
El presidente de EEUU, Barack Obama, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, hablaron por teléfono ayer en momentos en que se profundiza la revuelta en Siria y los palestinos buscan ser reconocidos por la ONU como Estado.
La Casa Blanca emitió un comunicado con pocos detalles sobre el contenido de la llamada, en el que señala que los mandatarios discutieron temas de seguridad y defensa en Medio Oriente y acordaron trabajar sobre preocupaciones comunes.
«El presidente Obama habló con el primer ministro Netanyahu para consultarlo acerca de temas regionales de actualidad y esfuerzos realizados para llegar a la paz», dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. «El primer ministro manifestó su satisfacción por los esfuerzos realizados por Estados Unidos en favor de la seguridad de Israel, en especial por el sistema antimisiles», indicó.






