Mercedes Vaca, boliviana de 39 años de edad, sacaba las llaves del bolso para entrar a su casa en Sitges cuando fue abordada por tres encapuchados. La mujer, una activista social volcada en la lucha contra el racismo, sufrió, presuntamente, una agresión premeditada y de tintes xenófobos que investiga la justicia.
La Fiscalía cree que el ataque a Vaca, que sufrió golpes y fue quemada en el pecho con cigarrillo, supone un salto cualitativo en la violencia de inspiración ultra contra inmigrantes y colectivos que les apoyan.
«Actuaron como un comando neonazi, se repartieron los roles y sabían por quién iban», precisa el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra.
El ataque ocurrió a las 22.30 horas del 5 de junio. «Entraba en el portal cuando recibí un empujón. Pronto empezaron los golpes e insultos», relata Vaca, que lleva casi media vida en España. «Primero pensé que era un robo y les di el bolso. Pero no: venían por mí».
«Tú eres el cerebrito que hace las documentaciones falsas para que los inmigrantes estén legales», le dijeron. Los encapuchados conocían a su víctima. No sólo aludieron al rol que desempeña en movimientos contra el racismo, sino también a detalles de la vida de sus hijos. «¿Qué quieres conseguir en este país con toda esta puta mierda? Elige entre tu vida y la de ellos».






