Derby, el pitbull que el 5 de agosto mordió a una menor de cinco años, fue sometido a una orquiectomía. Le extirparon los testículos con el propósito de aplacar su temperamento agresivo.
La sentencia de muerte de Derby, que antes que a la niña había atacado a otra persona y era considerado reincidente, debió cumplirse el 13 de agosto. Sin embargo, tras los ruegos de sus dueños e instituciones de protección a los animales, el responsable de la unidad de Zoonosis, Gustavo Rosas, informó que «el animal fue castrado.
La cirugía posibilitará que el temperamento agresivo disminuya. Sin embargo, se realizará un exhaustivo seguimiento, si muerde a otra persona se aplicará la eutanasia».






