Para concebir se necesita mucha dulzura. Así lo ha descubierto recientemente un grupo de científicos del Imperial College de Londres, en Reino Unido. Los espermatozoides se adhieren a los óvulos gracias a una molécula de azúcar muy pegajosa que recubre el gameto femenino. El hallazgo podría ayudar en un futuro a las parejas que padecen infertilidad.
El estudio, publicado en la revista Science, muestra que un tipo específico de molécula de azúcar conforma la cubierta externa lo que ayuda al espermatozoide a adherirse, por lo que los investigadores decidieron denominar a este fenómeno óvulo «pegajoso».
«Los detalles descubiertos completan una enorme brecha en el conocimiento de la fertilidad y se espera que finalmente ayuden a muchas de las personas que no pueden concebir», explica Anne Dell, del Imperial College de Londres.
Los científicos ya saben que un espermatozoide «reconoce» a un óvulo cuando las proteínas de la cabeza del primero se hallan con una serie de azúcares específicos en la cubierta exterior del óvulo.
PROCESO
Una vez que se produce la unión, las superficies externas del espermatozoide y el óvulo se adhieren antes de fusionarse, y que el espermatozoide emita su ADN al interior, fecundando el óvulo. Dell señaló que la investigación fue muy difícil «debido a que los óvulos humanos son muy pequeños (alrededor del tamaño de un punto) por lo que no contábamos con mucho material para trabajar».
Poh-Choo Pang, también del Imperial College y participante del estudio, dice que «aunque aún queda mucho camino para lograr tratamientos clínicos derivados del descubrimiento, podría abrir nuevas posibilidades para comprender los problemas de fertilidad que enfrentan muchas parejas».
Los investigadores ahora quieren usar el hallazgo «para investigar más las proteínas presentes en la cabeza del espermatozoide que le permiten reconocer al óvulo».






