La Embajada de Estados Unidos en Bolivia ni otra repartición del Gobierno estadounidense apoyan a la marcha indígena en contra de que la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos pase por el Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), aclaró la legación diplomática en un comunicado.
«Queremos enfatizar que ni la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia ni ningún otro elemento del gobierno estadounidense ha otorgado ningún tipo de apoyo a la marcha indígena».
La aclaración surge luego que el domingo, el presidente Evo Morales mostró un reporte de llamadas con el que acusó a los dirigentes Pedro Nuni, Rafael Quispe y a la esposa de Adolfo Chávez -principal dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob)– de tener contactos con Eliseo Abelo, encargado de Asuntos Indígenas de la Embajada.
Este lunes, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, dijo que la movilización tiene fines políticos y que el registro de llamadas se obtuvo luego de un requerimiento fiscal.
Además, la Cancillería boliviana informó que se convocará para este martes al encargado de Negocios de la Embajada de EEUU, John Creamer, para que explique las razones de las llamadas telefónicas.
