«Así como hemos desmantelados el golpe cívico electoral, con esa decisión valiente del presidente Morales de expulsar al embajador de EEUU, con la misma valentía, templanza, tenemos que expulsar inmediatamente a USAID. Éste es un acto patriótico», dijo hoy el director Ejecutivo de la Agencia para el Desarrollo de las Macroregiones y Zonas Fronterizas, (ADEMAF), Juan Ramón Quintana.
En conferencia de prensa, Quintana denunció que la agencia estadounidense impulsa una campaña de desestabilización contra el Gobierno boliviano, a través de apoyo económico a algunos sectores indígenas y a organizaciones no gubernamentales, bajo el rótulo de políticas medioambientales.
«La expulsión de USAID tiene que convertirse en un mecanismo de autodefensa de nuestro territorio, la preservación de nuestros derechos indígenas, el restablecimiento de un liderazgo genuino que defienda sus parques y no esta política impostora que usa a algunos indígenas en tierras bajas y en tierras altas a algunos dirigentes del Conamaq (Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasusyu)».
Agregó que exigir la salida de la agencia «debiera ser un acto de soberanía nacional, sino también defensa de este proceso de cambio, de transformación».
Con documentos en mano, Quintana acusó a la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) de ser el principal receptos del apoyo de USAID y de impulsar acciones que pretenden desestabilizar al Ejecutivo.
La CIDOB es una de las instituciones que organizaron la marcha que comenzó el lunes de la semana pasada desde Trinidad hacia La Paz en contra de que la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari- San Ignacio de Moxos atraviese el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), entre otras 15 demandas.
