Las fuerzas opositoras al líder libio Muamar Gadafi ya han entrado en la capital, Trípoli, tras seis meses de revueltas. Aunque todavía continúan los combates en la ciudad, parece que el mandato de Gadafi podría llegar a su fin después de 42 años en el poder. Entonces surge la duda sobre el futuro. BBC Mundo ensaya una respuesta que pasa por la transición en ese país norafricano.
El reporte señala que la primera tarea será encontrar al coronel Gadafi, acusado de cometer crímenes contra la humanidad por el Tribunal Penal Internacional, debido a la represión ejercida al inicio de las revueltas. Hasta que sea capturado, existe la posibilidad de que los que continúan leales a su causa empleen tácticas de guerrilla para desestabilizar.
El Consejo de Transición Nacional Rebelde (NTC) engloba a grupos muy diferentes, incluyendo exaliados de Gadafi y figuras de oposición. Combatientes de la etnia Bereber e islamistas también se unieron.
Si estos grupos no tuvieran como elemento unificador su lucha contra el coronel libio, se teme que terminarían luchando entre ellos. Un jefe militar rebelde fue asesinado en julio, según se reportó, por islamistas aliados a los rebeldes.
Asumiendo que formarán un gobierno estable, tendrán que mejorar las vidas de los libios y evitar una desilusión postrevolución, como la que ocurrió en Egipto y Túnez.





