Como consecuencia del desconocimiento del paradero del derrocado dirigente, el ministro francés de Defensa, Gérard Longuet estimó que «no hay urgencia» para que Francia deje de actuar militarmente en Libia. Gadafi «está en un lugar donde esta chusma no puede encontrarlo. Combate en el interior de Libia», indicó el exportavoz del régimen gadafista, Musa Ibrahim, en entrevista con la Tv árabe Arrai.
Sin embargo, horas antes se habían disparado las especulaciones tras el paso de un importante convoy de vehículos civiles y militares procedente de Libia. La caravana cruzó en la noche del lunes Agadez, ciudad del norte de Níger, proveniente de Arlit, ciudad minera cerca de la frontera argelina, y viajaba hacia Niamey, indicó una fuente militar.
«Podemos confirmar que unos 200 vehículos pasaron de Libia a Níger, pero no podemos confirmar quién se hallaba a bordo del convoy», indicó Jalal al Galal, un portavoz del Consejo Nacional de Transición (CNT).
El ministro de Exteriores nigerino, Mohamed Bazum, desmintió la eventual llegada a Níger de Gadafi en ese convoy. «No es verdad, no se trata de Gadafi y no creo que el convoy en cuestión tenga las proporciones que se le atribuyen», declaró a la AFP.
Bani Walid, el último bastión de los leales
Las nuevas autoridades libias reanudaron ayer las negociaciones con dirigentes locales de Bani Walid, uno de los últimos bastiones de las fuerzas leales a Muamar Gadafi, interrumpidas desde el domingo, indicaron fuentes de ambas partes.
«Nuestros colegas de Bani Walid se reunieron con nosotros y se les aseguró que no queríamos heridos y que preservaríamos sus vidas», declaró a la prensa el jefe de las negociaciones de las nuevas autoridades, Abdulá Kenchil, en Ouichtata, cerca a Bani Walid.
Después de varios días de discusiones, dichas negociaciones, para una rendición pacífica fueron suspendidas el domingo.






