Al menos 44 personas murieron ayer cuando un avión de pasajeros Yakovlev 42 (Yak-42) se estrelló poco después de despegar del aeropuerto de Yaroslavl, a 300 km al noreste de Moscú, en una nueva tragedia aérea en Rusia.
Según los primeros elementos, se encontraban a bordo del vuelo Yaroslavl-Minsk, en Belarús, 45 personas: 37 pasajeros, entre ellos miembros del equipo de hockey del Lokomotiv Yaroslavl, y ocho tripulantes. «Cuarenta y cuatro personas murieron en el accidente y uno sobrevivió», informó un oficial de la policía a la agencia Novosti. La agencia Interfax ofreció el mismo balance, citando una fuente aeroportuaria.
El avión cayó alrededor de las 16.05, cuando comenzaba a elevarse a un kilómetro del aeropuerto Tucnoshna, indicó en su portal el Comité de Investigación de Rusia, órgano encargado de investigaciones criminales.
Según la agencia Ria Novosti, una parte del fuselaje cayó al río Volga y fueron necesarios equipos de buceo para recuperar cadáveres. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, visitó el lugar del accidente, informó su portavoz Natalia Timakova, citada por las agencias. El primer ministro Vladimir Putin envió al titular de la cartera de Transportes, Igor Levitin.
El aparato viajaba a Minsk, donde el Lokomotiv Yaroslavl, un equipo importante de la liga rusa de hockey sobre hielo, iba a disputar un partido. El equipo terminó tercero en el campeonato ruso en abril del 2011, y había sido campeón en 1997, 2002 y 2003.
Según la página web de la Liga Continental de Hockey (el campeonato ruso), el entrenador del Lokomotiv era el canadiense Brad McCrimmon. Entre sus jugadores extranjeros había un sueco, tres checos y un eslovaco.






