El terreno debe ser devuelto a las familias afectadas y además debe cancelar daños y perjuicios, monto que aún no fue determinado.
La jueza de Partido 2º en lo Civil, Rosario Moreno, dictaminó el fallo el sábado 3 de septiembre, y ese mismo día, con la sentencia en la mano, las seis familias llegaron hasta la unidad educativa, que lleva el mismo nombre del barrio, para tomar posesión del terreno.
Los padres de familia, los maestros y los alumnos salieron al paso para impedir esas intenciones y se produjo un enfrentamiento que terminó con el derribamiento del muro de cerco del establecimiento. Según los padres de familia, la Policía ayudó a los propietarios, y ahora la escuela está custodiada por gendarmes ediles ante la preocupación de los maestros por la inseguridad provocada por la caída de la pared.
El director de Educación de la Alcaldía, Mario Gil, reconoció el fallo judicial y anunció que se tramitará la expropiación de ese predio con el pago de un justo precio a los propietarios.
«A través de la Unidad Jurídica intentaremos comprar estos terrenos con el justo precio y trataremos de aplicar una ordenanza que nos ayude en ese sentido. Lo que buscamos es que esta unidad educativa siga con el mismo espacio para que continúe con la prestación social que ha tenido hasta ahora».
El 14 de octubre del 2008, maquinaria de la Alcaldía derribó las viviendas de las seis familias. Emma Chávez, una de las afectadas, recordó que en esa ocasión no tuvieron tiempo ni siquiera para rescatar sus bienes.
«Nos han sacado a rastras, intentamos aquella vez detenerlos, pero las maquinarias han destrozado todo, nadie tuvo un poco de compasión, por ello ahora exigimos que se nos reponga los daños que han ocasionado».
El vicepresidente de la junta escolar, Edwin Campos, aseguró que el sábado pasado las seis familias derribaron el muro con ayuda de la Policía y que tres estudiantes fueron agredidos.
«Sabemos que estaba en juicio, parece que la Alcaldía se ha descuidado y por eso ahora estas familias reclaman y trajeron 25 policías que derribaron el muro que colinda con la calle Amig Chaco».
El abogado de los propietarios del lote, Eddy Tenorio, aseguró que se obtuvo un interdicto para recobrar la posesión del terreno y se cuenta con el respaldo judicial para que la Alcaldía restituya a las seis familias tanto los bienes muebles como los inmuebles.
«Todo esto ha sido apelado por la Alcaldía, pero no ha tenido logros positivos, por lo que los daños ocasionados deben ser resarcidos. Ahora, si quieren comprar los terrenos es otro asunto, primero se debe solucionar estos problemas», sentenció el profesional.
La directora del establecimiento educativo, María Flores, manifestó que los padres de familia y los profesores se encuentran preocupados por la carencia del muro perimetral.
«Los jóvenes o niños pueden salir por este lugar y escapar o que exista gente mal intencionada que quiera aprovecharse de esta situación para hacer daño a los estudiantes o al mismo colegio. Nos pone en apuros, por eso existe ahora seguridad edil; los mismos padres están velando por ese sector, pero esto debe solucionarse pronto porque no podemos seguir pasando clases en estas condiciones».






