La niña de un año y dos meses, que fue golpeada por su padre José Israel Ordóñez (22 años) y que quedó en estado de coma, fue bautizada la noche del viernes porque no hay muchas probabilidades de que continúe con vida.
«En la noche (viernes) llevé a un cura de emergencia para que bautice a mi hija. La doctora no me dio muchas posibilidades de que sobreviva y en cualquier momento puede fallecer», dijo en medio de llantos ayer la madre de la menor, Carmen Q.
El miércoles 7, ella dejó a su hija en el taller de relojes de su abuelo paterno mientras iba a trabajar. Fue ahí que el sujeto le propinó la golpiza.
Ayer, Carmen Q. indicó que la niña continúa en estado de coma y que «está conectada a aparatos que la están haciendo respirar por un aumento de la presión dentro de su cabecita. La mitad de su cerebro ya no funciona».
Añadió que no tiene los recursos económicos suficientes para cubrir los gastos del Hospital Materno Infantil y pidió «ayuda y que se haga justicia».






