Luego de recordar que el juicio por la masacre de Porvenir está en la etapa más importante de la declaración de testigos, el fiscal Eduardo Morales, quien lleva el caso, señaló que se estudiará la posibilidad de que Leopoldo Fernández, el principal acusado, pueda defenderse en libertad.
«Vamos a analizar (el caso), seguramente en el cuaderno de acusación debe estar en cuántas oportunidades han pedido suspensiones, recusaciones y todo eso se tiene que considerar, porque no sólo es atribuirle al Ministerio Público o al tribunal (el retraso)», dijo.
Morales asumió que transcurrió mucho tiempo, casi tres años, pero dijo que esto no es atribuible al Ministerio Público, pues «en muchas oportunidades Leopoldo Fernández o los otros acusados recusaban o pedían suspensión (de audiencias) por cualquier motivo».
Fernández está por cumplir 36 meses de detención en el penal de San Pedro sin sentencia, y de acuerdo con el ordenamiento jurídico le corresponde recuperar su libertad y continuar el juicio, como alegan sus abogados.
El fiscal hizo notar que hay sentencias constitucionales que se aplican cuando el retraso en el proceso es atribuible a una de las partes. «Se ha de considerar (dichas sentencias) en su oportunidad, para que se computen esos tres años que, de acuerdo a ley, evidentemente han transcurrido», indicó.






