Carla, de 15 años, llegó a El Alto desde Villamontes el 24 de agosto con una mujer a la que no conocía, pero que le instruyó que «debería tener relaciones sexuales con hombres» y que luego buscarían trabajo en el extranjero.
Ella había sido entregada a la mujer extraña por su madre, pero una vez recluida en un alojamiento donde funcionaba un lenocinio clandestino, huyó ayer y ahora está en custodia de la Defensoría de la Niñez del Distrito 6.
La menor, que padece de ceguera parcial, relató: «Me asusté y me escapé por la ventana, como no veo bien, me atropellaron. Llamé a mi mamá y me dijo que no quiere saber nada de mí, por eso ahora estoy en busca de mi tía».






