La celebración comenzó a las 08.00 con la iza de las banderas. «El pueblo nos quiere ver unidos, la unidad es tan importante, permite avanzar en el departamento y en nuestra querida Bolivia», afirmó el presidente Evo Morales, al iniciar los festejos.
Durante las ceremonias religiosas, el pedido fue dejar de lado individualismos. «Necesitamos unidad entre todos y todas», demandó el obispo de la Iglesia Metodista, Harry Rojas. Dirigiéndose a los asistentes, señaló que «no se puede reconstruir un país en la separación, en la enemistad, en la indiferencia o en la insensibilidad».
La Iglesia Católica, durante el Te Deum, propuso reconciliación y perdón. Monseñor Luis Sáinz, obispo auxiliar de Cochabamba, afirmó que la conocida «Ley del talión» quedó obsoleta y pidió reflexionar en torno a la propuesta de Jesucristo: «el perdón de las ofensas y equivocaciones. Mateo dice ‘ama a tus enemigos, no odiarás de corazón a tu prójimo (…) no te vengarás ni guardarás rencor, sino que lo amarás como a ti mismo’».
El Presidente del Estado y el vicepresidente Álvaro García Linera, junto a su gabinete de ministros, el Gobernador del valle y el Alcalde de Cercado participaron de todos los actos, incluyendo el Te Deum.
Un almuerzo típico resaltó el carácter de «Cochabamba, capital gastronómica de Bolivia», para posteriormente dar paso al desfile cívico militar, donde cientos de vallunos rindieron su homenaje al departamento.
El TIPNIS en la celebración
El conflicto entre los indígenas del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) y el Gobierno marcó los festejos del aniversario valluno.
Autoridades de oposición y del oficialismo trataron el tema, unos en defensa de la carretera y otros para pedir se reconsidere el trazo. Carteles con la palabra «TIPNIS» fueron empuñados por asambleístas departamentales de oposición en el desfile cívico, en respaldo a los marchistas.
En el Te Deum, la Iglesia Católica pidió orar por todos los bolivianos, entre ellos los quechuas y aymaras, yuquis, yuracarés, mojeños y trinitarios, chiquitanos y guaraníes. «El Señor está con ellos, no tienen que temer, qué les pueden hacer los hombres, el Señor está con ellos, es su auxilio y pueden desdeñar a sus opresores», señaló monseñor Luis Sáinz, obispo auxiliar de Cochabamba.
El presidente Evo Morales también habló del caso durante los actos y dijo que existe un trasfondo político.






