El Gobierno de Estados Unidos urgió ayer a sus pares de Europa a dejar atrás las divisiones políticas para salir de la crisis de la deuda y evitar una declaración de «defaults en cascada» por parte de las economías europeas más amenazadas.
Durante una reunión informal en Polonia de ministros de Economía de la Unión Europea, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, expresó su inquietud ante el «conflicto entre los gobiernos y el Banco Central Europeo (BCE)» por la crisis de la deuda. «Deben trabajar en forma conjunta (…) para evitar riesgos catastróficos para los mercados financieros y evitar los defaults en cascada», declaró el funcionario al margen de los debates de dos días que se celebran en la ciudad polaca de Breslavia.
Los ministros de Economía europeos buscan mostrar un frente unido para acelerar el segundo plan de ayuda a Grecia, aprobado el 21 de julio, y de esa manera rescatar al país y estabilizar la economía de la Eurozona.
La cita en Polonia, que ocupa la presidencia temporal de la UE, ocurre bajo una fuerte inestabilidad de los mercados, temerosos de que la crisis de la deuda se traslade a Italia y España, tercera y cuarta economía europeas, y de una nueva recesión mundial.
Según la ministra de Finanzas austríaca, Maria Fekter, durante la reunión en Polonia, Geithner urgió a Europa a aumentar su fondo de rescate de 440.000 millones de euros para miembros del bloque, conocido como EFSF, y tomar más medidas para apuntalar el sector bancario y financiero.
