“El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil espera la respuesta del Gobierno boliviano sobre denuncias de malos tratos, invasión de casas, muerte de ganado y expulsión de brasileños por parte de militares de Bolivia en la región fronteriza con Brasil”, señala un comunicado de la Cancillería brasileña publicado por Kelly Oliveira de la agencia de noticias Brasil.
El comunicado especifica que la acción de los soldados habría ocurrido el 25 de abril y al día siguiente los representantes del Gobierno Federal y el Gobierno local del Acre fueron a la ciudad de Capixaba, localizada a 77 kilómetros de Río Branco para verificar los daños. Además añade que antes del 27, el encargado de Negocios de Brasil en La Paz, Eduardo Saboia, fue recibido en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia por el secretario general de Relaciones Exteriores, Ruy Nogueira, con quien sostuvieron una conversación. “Ahora, el Gobierno brasileño espera una respuesta oficial del Gobierno boliviano”, subraya el comunicado.
Al referirse a este tema el vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde, manifestó ayer que este miércoles recibirán toda la información oficial y se reunirán en la Cancillería de La Paz con representantes diplomáticos del Brasil, para analizar qué sucedió.
“Hemos pedido los informes respectivos tanto al Cónsul boliviano, Ademaf (Agencia para el Desarrollo de Macrorregiones y Zonas Fronterizas), a las Fuerzas Armadas y a todos los actores que tienen el grado de actuación en este tema. Vamos a tener la reunión el miércoles para evaluar estos sucesos y buscar una solución”, dijo.
El diario Folha de Sao Paulo informó hace dos días que el Gobierno brasileño envió a la región unos 35 mil efectivos hasta que la situación vuelva a la normalidad. Según la Constitución boliviana, los extranjeros no pueden ser propietarios de tierras a una distancia de 50 km de la frontera.






