Los gobiernos de Perú y Bolivia enviaron un equipo técnico para inspeccionar la cuenca del río Suches con el objetivo de evaluar los daños ambientales causados por la minería informal de ambos países en esa región fronteriza.
Según un reporte de Generación.com la comitiva estuvo conformada por funcionarios de los Ministerios de relaciones Exteriores de ambos países y de otras carteras relacionadas al cuidado del medio ambiente.
En los últimos meses autoridades de Puno denunciaron que mineros informales, la mayoría provenientes de Bolivia, estaban realizando actividades mineras informales que contaminan las aguas del río, causando serios problemas a la actividad ganadera de alpacas, principal fuente de subsistencia de la región.
El 1 de junio serán analizados, en Tacna, los resultados de la inspección y serán considerados por la Comisión Técnica Binacional del Río Suches para definir los planes de acción que tomarán ambos países.






