Imitaciones de los productos de Apple, réplicas de camisas de marcas italianas, copias de bolsos de diseño o el último estreno de Hollywood se encuentran con facilidad en Tailandia, un país tildado de ser uno de los paraísos de la piratería.
“Tailandia está ubicado en un lugar estratégico, cerca de países con una potente industria textil y tecnológica, como China, Camboya o Vietnam, lo que lo convierte en un centro de tránsito de las falsificaciones al mercado mundial”, explica a EFE Clemence Gautier, consultora de la firma de abogados Tilleke & Gibbins.
El informe anual Special 301, publicado por el Departamento de Comercio de Estados Unidos y que enumera a los mayores infractores internacionales de los derechos de la propiedad intelectual, sindica a Tailandia como uno de los mejores lugares del mundo para la compra-venta de copias.
Las poleras de los mejores equipos de fútbol europeos con el nombre de sus jugadores estrella, los bañadores de marcas conocidas en el mundo del surf o las últimas zapatillas deportivas también se han hecho un hueco entre los abarrotados pasillos de los centros comerciales.
Aunque no son siempre los visitantes de bajo presupuesto los que acuden a estos bazares de lo ilegal. Los turistas más acaudalados sacian su consumismo con calcos de relojes Rolex, bolsos y maletas con el símbolo “LV” impreso y camisas que imitan los patrones de marcas italianas. De la ropa hasta la tecnología, de todo existen copias en Tailandia.






