Una ruidosa manifestación convocada por la Central Obrera Departamental (COD), el Comité Cívico de Oruro, la Federación de Juntas Vecinales y otras instituciones orureñas, desembocó en la toma y cierre de la terminal de buses y del hotel Terminal.
Tras la toma, la huelga de hambre que desde hace ocho días sostenían 20 personas, entre operadores y trabajadores de la terminal, contra la propietaria Marcela Loayza y exigiendo la nacionalización de la infraestructura, fue levantada.
Tensión. El ejecutivo de la COD, Germán Chaparro, afirmó que la terminal de buses debe volver a las manos de los orureños y dejó que la Autoridad de Transportes y Telecomunicaciones, el Ministerio de Obras Públicas y la Gobernación de Oruro solucionen el conflicto.
La terminal fue vendida en 1994, durante el proceso de privatización de empresas públicas deficitarias emprendido por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. La familia Loayza compró la infraestructura en aproximadamente $us 1,5 millones y el hotel Terminal en $us 300 mil.
Entidades orureñas exigen la nacionalización alegando el mal servicio y un inadecuado mantenimiento de la estructura. La familia Loayza anunció que hará respetar su derecho propietario, ya que adquirió legalmente ambos bienes.






