Tres soldados de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) murieron el viernes víctimas de un ataque de un militar afgano en una base de la ISAF del sur del país, informaron ayer distintas fuentes oficiales.
El incidente se conoció pocas horas después de que otros tres soldados estadounidenses murieran víctimas del ataque de un uniformado en el transcurso de un encuentro que los militares mantenían con lugareños en el pueblo de Kozaki, también en Helmand.
Los sucesos del viernes son los últimos en una serie de agresiones de soldados afganos o talibanes infiltrados contra las milicias internacionales. El jueves, dos policías abrieron fuego contra las tropas internacionales en la ciudad de Mehtarlam, y el martes, otro militar murió por disparos de otros dos individuos ataviados con el uniforme del Ejército de Afganistán.






