El joven Ariel Apaza, estudiante de Ingeniería Automotriz de la Universidad Los Andes de El Alto, diseñó y construyó un coche de carrera para pista con un motor de 1.600 cc. El ensamblaje lo realizó íntegramente en la zona de Senkata, con piezas fabricadas, como el chasis, y acondicionadas por él y sus ayudantes. Sólo adquirió completos el motor y la suspensión.
El motorizado de color rojo y negro fue presentado ayer a la opinión pública en esa ciudad. Apaza comentó que la motivación para fabricar el automotor fue que tanto él como sus familiares son pilotos de coches de carrera. El auto le costó 12 mil dólares y fue construido en tres meses.






