La responsable Nacional del Programa VIH/sida, Carola Valencia, explicó que la investigación tomó en cuenta los testimonios de las personas que viven con el virus. “Este estudio tuvo un alcance nacional y la muestra alcanzó a un total de 423 personas”, manifestó.
La investigación El estigma de discriminación en VIH/sida (Virus de Inmunodeficiencia Humana /Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) en Bolivia revela que después que fueron detectadas con el virus, las personas sufrieron discriminación dentro su familia, el trabajo, grupos de amigos, comunidad, hospitales y otros.
Según el estudio, el 20% de la población que vive con el VIH reportó discriminación, sin embargo, existe otro porcentaje que no lo denuncia por temor. Entre los casos discriminatorios está el evitar a personas que viven con el VIH/sida, exigirles que tengan sus utensilios propios, negarles un empleo e impedirles o darles mala atención sanitaria.
La investigación también demostró que la discriminación se acentúa cuando su diagnóstico se hace público. De ahí que la estrategia más recurrente para evitar el rechazo es ocultar el resultado. En otros datos, una de cuatro de personas con VIH/sida está desempleada; 39 de 100 trabajan independientemente, 22 de 100 tienen un empleo y 75 de 100 tienen acceso a una fuente de ingresos.






