El sacerdote oblato Gregorio Iriarte fue elegido este año como ganador del Premio Nacional de Cultura de Paz Ana María Romero de Campero, que se otorga desde el año 2010 como una expresión de reconocimiento a la vida y trayectoria de la fundadora de UNIR, por su trayectoria como defensora de los derechos humanos.
En un comunicado público, la Fundación UNIR explica que el reconocimiento se debe a que la trayectoria de paz de Iriarte “estuvo marcada porque en muchas ocasiones este sacerdote oblato puso en juego, sin retaceos, su propia vida, para evitar derramamientos de sangre en las minas de Bolivia” y porque “la garantía moral de su nombre viabilizó acuerdos, treguas y reconciliaciones”.
El premio bianual consiste en una estatuilla, elaborada por Lorgio Vaca, que según el comunicado de UNIR será entregada en acto especial durante la celebración del Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre.
El comité de selección parta el caso del precio 2012 estuvo compuesto por Marcia Campero Romero, Luis Ramiro Beltrán, Virginia Kolle, Nicolasa Machaca, Gustavo Pedraza, Waldo Albarracín y Antonio Aramayo Tejada, quienes después de revisar las postulaciones tomaron la decisión de elegir a Iriarte como ganador del Premio Cultura de Paz Ana María Romero de Campero.
Perfil de Gregorio Iriarte
De acuerdo a UNIR, el comité destacó el compromiso de Iriarte con el pueblo boliviano, cuya lucha comenzó cuando, siendo aún joven, fue destinado al campamento minero de Siglo XX, concretamente a la Dirección de Radio Pío XII, donde “aprendió a vivir junto a los mineros y a compartir su pobreza”.
Entre sus aportes también sobresale por ser fundador de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, así como de UNITAS y ERBOL.






