China se ha convertido en la tabla de salvación de la industria maderera europea y norteamericana, que sufre el efecto de la crisis económica y de la consecuente caída de la demanda, confirmó la Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa (UNECE).
Las exportaciones a China tienen un doble fin: satisfacer la demanda interna y abastecer a la industria dedicada a la conversión de la madera en bruto en muebles y otros productos con valor agregado que luego son reexportados a Europa y Norteamérica.
El sector maderero mundial mueve $us 250 mil millones anuales, de los cuales el 60% corresponde a los 56 países de la UNECE (todos los de Europa occidental y oriental, además de Estados Unidos y Canadá, así como los que resultaron de la desintegración de la Unión Soviética).






