Evelia Y. es la primera mujer en Bolivia que logró que su oficio de trabajadora sexual figure en su cédula de identidad. Este hecho, dijo, deja la jurisprudencia para que otras puedan incluir esta labor en el carnet.
“Éste es un hecho muy importante para que otras compañeras puedan hacer prevalecer su derecho, aunque serán pocas las que se animen, ya dimos el primer paso”, declaró a La Razón la trabajadora sexual, que además es presidenta de la Organización Nacional de Activistas por la Emancipación de la Mujer.
El 27 de septiembre, Evelia tramitó la renovación de su cédula ante un funcionario del Servicio General de Identificación Personal (Segip) de Cochabamba, pero sólo ante la insistencia de que coloquen su oficio logró ejercer su derecho antidiscriminación. “Antes era identificada como una empleada doméstica, sólo dando la cara podemos hacer respetar nuestros derechos”, acotó.
La trabajadora sexual anunció que con el apoyo financiero de la agencia de cooperación Hivos explicarán, en talleres, el alcance de este logro a sus compañeras en todo el país. “Vamos a socializar este paso para mejorar la imagen de la trabajadora sexual”.






