El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo esta semana ligeramente las previsiones de crecimiento de América Latina y el Caribe, al 3,2% en 2012 y 3,9% en 2013, debido a la desaceleración en las economías emergentes de Asia, especialmente China, y a un repunte menor del esperado de la actividad en Brasil.
Los nuevos datos son, respectivamente, dos y tres décimas menores de los calculados en julio por el FMI, que prevé una revitalización de la economía regional en “los últimos meses del año”.
El Fondo publicó su informe semestral “Perspectivas Económicas Globales” en el marco de la reunión anual conjunta con el Banco Mundial que celebra en Tokio, considera que Latinoamérica está “perdiendo algo de optimismo”, en título del capítulo dedicado a la región. Muestra de ello es el menor empuje de Brasil y México. El Fondo espera que Brasil cierre 2012 con un crecimiento del 1,5%, un punto por debajo de lo pronosticado en julio, mientras que en 2013 repuntará el 4%, seis décimas por debajo de lo estimado tres meses atrás.
La tendencia es especialmente preocupante para los países del Cono Sur, muy dependientes de la evolución de los precios de las materias primas. El Fondo destacó el “buen comportamiento” de las economías latinoamericanas ante los riesgos de contagio a través del canal financiero, que se han mantenido “contenidos”.






