El viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, Álvaro Arnés, dijo que una vez empiece a operar la planta de urea y amoniaco, a inicios de 2016, se obtendrá una rentabilidad de $us 300 millones al año.
“Veía cifras como una rentabilidad anual a $us 300 millones (al año), y que los impuestos se queden en Bolivia; creo que es aceptable para cualquier tipo de proyectos de esta naturaleza”, precisó Arnés en conferencia de prensa.
Explicó que la obtención de estos recursos se basa en los precios favorables del mercado. El destino de estos productos nacionales será Brasil y Argentina, porque ya se hicieron conversaciones previas con autoridades de esos países, añadió la autoridad del área.
El megaproyecto, cuyo costo asciende a $us 843,9 millones, se construirá en Bulo Bulo, provincia Carrasco del departamento de Cochabamba. El proyecto fue adjudicado a la empresa coreana Samsung.
La autoridad dijo que se prevé recuperar la inversión realizada en la planta en menos de diez años, una vez que el proyecto inicie sus faenas. Arnés agregó que ya se tiene un proyecto de ley para proceder a la expropiación de tierras fiscales en nueve predios, para que a fines de este mes la empresa empiece a trabajar con el movimiento de tierras. Se estima que a fin de año Samsung instale sus oficinas en Bulo Bulo.
